Los mismos jardineros, el mismo día cada semana.
Cómo funciona
Programamos su jardín en un día fijo, con las mismas personas. Así acaban conociéndolo: hasta dónde llega el agua, qué rincón se seca antes, qué se plantó y cuándo.
Los trabajos técnicos y la plantación —podas complejas, trabajos en árboles, todo lo estructural— los hace en el propio jardín, en persona, alguien que el año que viene seguirá cuidándolo.
Todas las personas que trabajan en su jardín tienen formación agrícola. Se nota en lo que detectan: una planta que sufre una semana antes de que lo parezca, una zona de césped más verde de lo que debería.
Si algo se rompe o una planta no sale adelante, se lo decimos y lo arreglamos. Normalmente se enterará por nosotros antes de que usted lo haya notado.
El trabajo pesado, en invierno
Programamos la poda estructural y los trabajos en árboles de enero a marzo, y la replantación y todo lo que necesite maquinaria, entre octubre y marzo.
Un corte hecho en julio es una herida abierta en la época más calurosa y seca del año: la planta ya está estresada, no le sobra agua para cerrar el corte y la madera expuesta queda a pleno sol. El mismo corte en enero apenas le cuesta nada a la planta, y cuando de verdad importa ya ha tenido toda una primavera para recuperarse. Además, solo en invierno se ve lo que se está haciendo: en un árbol de hoja caduca la estructura queda a la vista.
Para usted, en la práctica, esto significa que en los meses en que está aquí cuidamos el jardín en lugar de rehacerlo. En junio el trabajo ya es rutinario y tranquilo.
Cómo hacemos el presupuesto
Hacemos un presupuesto para cada jardín. Dos jardines de 4.000 m² —uno cercado por muros y con palmeras adultas, otro un patio abierto— no son el mismo trabajo, y una tarifa fija cobraría de más a uno y de menos al otro.
Lo que recibe antes de empezar: el número de jardineros, las horas, el día de la semana y el importe. Desglosamos aparte la gestión de residuos, el desplazamiento y la maquinaria en lugar de incluirlos en el total, para que pueda verlos. Cuando los restos vegetales pueden triturarse y quedarse en el jardín como acolchado, cuesta menos y el suelo sale ganando; cuando hay que llevárselos, cuesta más y se lo decimos.
El importe no cambia sin hablarlo antes con usted.
Qué incluye y qué no
Cada visita incluye la mano de obra al precio presupuestado.
No incluye la gestión de residuos, el desplazamiento ni la maquinaria: los desglosamos aparte, porque varían según la propiedad. Cuando los restos vegetales pueden triturarse y quedarse en la parcela como acolchado, cuesta menos; cuando hay que llevárselos, cuesta más.